Un avión de la aerolínea Conviasa, procedente de Honduras, aterrizó en la madrugada de este lunes en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía con 199 venezolanos deportados desde Estados Unidos. Este es el primer vuelo de repatriación en meses, luego de que el proceso estuviera suspendido desde febrero en medio de conflictos diplomáticos entre Washington y el régimen de Nicolás Maduro.
El ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, recibió a los migrantes en la terminal aérea y aseguró que el régimen está “listo para recibir a los venezolanos estén donde estén”. Sin embargo, culpó a Estados Unidos por la interrupción de los vuelos, alegando que Venezuela no tenía responsabilidad en la demora.
Este es el cuarto vuelo de deportación directa desde EE.UU., que en ocasiones anteriores ha usado rutas como El Paso, Texas, y el traslado de 177 migrantes venezolanos desde Guantánamo, Cuba, con escala en Honduras. La reanudación ocurre poco después de que Washington endureciera su política migratoria y acusara a Venezuela de incumplir acuerdos previos.
Las deportaciones fueron suspendidas luego de que la administración de Joe Biden revocara la licencia que permitía a Chevron operar en Venezuela, en respuesta a lo que describió como fallas del régimen chavista en materia migratoria. El pacto de repatriación había sido negociado en enero con la mediación de Richard Grenell, enviado del expresidente Donald Trump.
Uno de los puntos más polémicos fue la reciente deportación de 238 venezolanos al Cecot de El Salvador, con el argumento de que tenían vínculos con el Tren de Aragua, una poderosa red criminal originada en cárceles venezolanas y catalogada como grupo terrorista por EE.UU. El régimen de Maduro rechazó la medida y calificó la operación como un “secuestro”, insistiendo en que la Casa Blanca impulsa una campaña de criminalización contra los migrantes venezolanos.
El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. confirmó la reanudación de las deportaciones y aseguró que espera mantener un flujo constante de vuelos de repatriación a Venezuela. A través de un comunicado en la red X (antes Twitter), la entidad subrayó que los deportados “no tenían base legal para permanecer en EE.UU.” y agradeció la cooperación del gobierno de Honduras, liderado por Xiomara Castro.
Las tensiones entre Venezuela y Estados Unidos han sido constantes desde que Trump rompió relaciones diplomáticas en 2019, tras la reelección de Maduro en 2018, considerada fraudulenta por Washington. La situación se agravó luego de las elecciones del 28 de julio de 2024, cuyos resultados tampoco fueron reconocidos por EE.UU., que respalda al exembajador Edmundo González Urrutia, ahora en el exilio.
Desde 2014, aproximadamente ocho millones de venezolanos han abandonado el país debido a la crisis económica, la hiperinflación y la persecución política. Mientras el régimen chavista culpa a las sanciones de EE.UU., analistas y organismos internacionales apuntan a la corrupción y la mala gestión como las principales causas del éxodo masivo.
Tomado de Infobae