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portada pesca cotui

La Contaminación en la Presa de Hatillo extingue la industria de la pesca en Cotuí

La pesca era la actividad económica principal y la mayor fuente de empleo para cientos de familias que residen en los alrededores de la Presa de Hatillo, ubicada en el distrito municipal de Quita Sueño, en el municipio de Cotuí, provincia Sánchez Ramírez.

Sin embargo, la mayoría de las personas que realizaban este oficio para llevar el pan a sus mesas, han tenido que abandonarlo, debido a la contaminación que ha inundado las aguas de este acuífero, extinguiendo la biodiversidad que allí se reproducía. “Ya no hay peces, ya ni siquiera se ven pajaritos”.

Aproximadamente a dos kilómetros de la presa de Hatillo, se encuentra la comunidad San Rafael, mejor conocida como Cascajal, siendo esta la localidad más cercana al embalse, que, de acuerdo a sus moradores, presenta desde hace varios años, aunque en los últimos cinco meses con más intensidad, una coloración verdosa en sus aguas.

Por este particular color y densidad que ha adquirido el agua, la Academia de Ciencias de la República Dominicana (ACRD), a través de su Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente, manifestó su profunda preocupación por la degradación ambiental que presenta el embalse, que, de acuerdo a la comisión, está asociado al exceso de nutrientes y la proliferación masiva de cianobacterias del género Microcystis.

En los alrededores de la presa operan varias industrias, las cuales, según los comunitarios, podrían incidir en la calidad ambiental del área. Entre ellas se encuentran la empresa minera Barrick Gold, la Falconbridge, y una fábrica de blocks denominada Calizamar.
pescadores

La pesca en esta zona representaba una de las principales fuentes de empleo para la mayoría de los hombres de la comunidad, siendo además una de las actividades económicas más importantes del municipio de Cotuí y toda la provincia.

“Al que le iba bien en la pesca se podía buscar hasta sus diez mil pesos en un día”, expresó Yesi Alberto Nolasco, quien después de la escasez de los peces en el embalse, ha tenido que dedicarse a la construcción.

Así como Nolasco, muchos hombres de la comunidad que se dedicaban a la pesca han tenido que buscar otros oficios para su sustento y el de su familia, como trabajos en campo o tener que trasladarse hacia el pueblo de Cotuí para emplearse, como es el caso de José Rodríguez.

“Yo tuve que buscar un trabajito en el pueblo de Cotuí de noche y llego a mi casa a la 1:00 de la madrugada; hay que irse de aquí porque no hay otra cosa que hacer”, indicó Rodríguez.

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