Sam Altman, CEO de OpenAI, anunció en X un hito sorprendente: ChatGPT, el chatbot impulsado por inteligencia artificial que ha transformado nuestra forma de interactuar con la tecnología, sumó un millón de usuarios en una sola hora.
Esta publicación representa una aceleración dramática en comparación con el ya impresionante lanzamiento de la plataforma en noviembre de 2022, cuando alcanzó el millón de usuarios en cinco días, un momento que Altman describió como “uno de los fenómenos virales más locos” que había presenciado.
La noticia, que rápidamente se volvió tendencia en X, subraya la demanda sin precedentes por herramientas de IA y señala un posible auge que podría redefinir industrias, economías y la vida cotidiana.
El origen de ChatGPT
Lanzado hace 26 meses, ChatGPT se convirtió en la aplicación de consumo de más rápido crecimiento en la historia, alcanzando los 100 millones de usuarios activos mensuales en apenas dos meses, según un estudio de UBS citado por Reuters en 2023. Para ponerlo en perspectiva, TikTok tardó nueve meses en llegar a esa cifra, e Instagram necesitó dos años y medio.
En marzo de 2025, el Director de Operaciones de OpenAI, Brad Lightcap, reportó que ChatGPT tenía 400 millones de usuarios semanales, con la meta de alcanzar mil millones antes de finalizar el año. Su modelo de ingresos también impresiona: 10 millones de suscriptores pagos en los planes Plus, Team y Pro generan 2.700 millones de dólares anuales, con proyecciones de llegar a 4.000 millones según datos de Exploding Topics.
¿Qué está impulsando el auge?
El récord de un millón de usuarios en una hora representa una nueva marca, incluso para una plataforma acostumbrada a romper esquemas. El debate en X sugiere que este crecimiento repentino podría estar relacionado con las recientes mejoras en generación de imágenes.
Algunos analistas señalaron que los avances en este campo parecen haber sido determinantes, alineándose con la introducción de GPT-4o, el modelo multimodal que OpenAI lanzó en mayo de 2024.
Según The Verge, GPT-4o integró funciones avanzadas de texto e imagen para todos los usuarios, incluidos los del plan gratuito, y añadió capacidades como video en tiempo real, compartir pantalla y un modo “Santa” para las festividades, tal como se detalla en las notas de lanzamiento de marzo de 2025. Estas mejoras han ampliado la utilidad y accesibilidad de ChatGPT, probablemente contribuyendo al fuerte aumento de usuarios.
Entre el asombro y la crítica
Las reacciones al anuncio de Altman reflejaron una mezcla de admiración y escepticismo. Algunos expertos elogiaron el crecimiento como prueba de un extraordinario ajuste producto-mercado, mientras que otros destacaron las implicaciones más amplias del hito, vinculándolo con la creciente demanda de procesadores y GPUs, especialmente los fabricados por empresas como NVIDIA.
También se recordaron los desafíos de escalabilidad enfrentados por OpenAI, como la interrupción del servicio en diciembre de 2024, que se atribuyó a un nuevo servicio de telemetría que saturó sus servidores Kubernetes, según TechCrunch.
El impacto cultural de ChatGPT fue evidente en las numerosas referencias creativas que surgieron en redes, algunas incluso dotando al modelo de un estatus casi mítico. A la vez, hubo críticas dirigidas al rendimiento del sistema, señalando que aún presenta dificultades en tareas básicas de reconocimiento.
También se cuestionó la autenticidad de los números de usuarios, dado que las restricciones sobre cuentas gratuitas podrían incentivar la creación de perfiles múltiples.
Esta percepción generó dudas sobre si las cifras reflejan usuarios únicos reales. Otros observadores interpretaron el hito como un indicio de desaceleración, comparando la nueva métrica con los primeros días del lanzamiento, aunque esta interpretación no toma en cuenta la actual escala global de la plataforma.
Competencia, estrategia y visión de futuro
El contexto competitivo en el que se encuentra OpenAI añade aún más significado al logro. Con la presión creciente de rivales como DeepSeek, la empresa optó por una reconfiguración estratégica.
En febrero de 2025, canceló el lanzamiento independiente del modelo o3 y anunció una hoja de ruta simplificada que incluye GPT-4.5 (nombre clave “Orion”) y el esperado GPT-5, según informó TechCrunch. Sam Altman reconoció públicamente que DeepSeek había reducido la ventaja competitiva de OpenAI, añadiendo que la empresa adelantaría algunos lanzamientos para mantenerse al frente.
Sobre GPT-5, Altman prometió que integraría voz, lienzo, búsqueda y capacidades avanzadas de investigación, y describió esta futura versión como una “inteligencia unificada mágica”.
Quién usa ChatGPT y cómo se expande
Desde una perspectiva demográfica, el uso de ChatGPT se concentra en una audiencia joven y tecnológicamente alfabetizada. Exploding Topics indica que el 64.32% de sus usuarios son hombres, el 35.68% mujeres, y más del 45% tiene menos de 24 años.
Estados Unidos encabeza la lista con un 14.78% del total de usuarios, seguido por India con un 8.85%. Esta base global, junto a funciones que van desde lo casual hasta lo profesional—como la herramienta “Projects” para gestión de archivos y conversaciones—ha consolidado a ChatGPT como una herramienta esencial para estudiantes, creadores de contenido, y desarrolladores por igual.
Muchos usuarios han compartido que usan ChatGPT desde diciembre de 2022 y que se ha convertido en parte de su rutina diaria. Algunos incluso lo han calificado como el producto más transformador desde el iPhone, una afirmación que resume el impacto que la herramienta ha tenido en la vida cotidiana de millones de personas.
Además, el crecimiento acelerado ha puesto presión sobre la cadena de suministro de infraestructura tecnológica, con informes de que los GPUs “se derriten” ante la alta demanda computacional.
¿Progreso incontenible o precaución necesaria?
El vertiginoso ascenso de ChatGPT representa una promesa poderosa, pero también abre la puerta a preguntas fundamentales. El potencial de la inteligencia artificial para transformar la productividad, estimular la creatividad y optimizar la comunicación es innegable. Sin embargo, este avance también viene acompañado de inquietudes urgentes sobre sostenibilidad, ética y acceso equitativo.
Uno de los puntos más sensibles es el uso de imágenes sin el consentimiento explícito de los usuarios. Adultos y niños se ven expuestos sin saber que sus rostros, capturados en fotografías disponibles en línea, podrían ser utilizados para entrenar futuros modelos de OpenAI. Esta práctica pone en evidencia la necesidad de un debate más profundo sobre privacidad, derechos digitales y transparencia en el desarrollo de la IA.
Por otro lado, las interrupciones pasadas han dejado claro que la infraestructura actual enfrenta límites ante una demanda masiva. Un ejemplo revelador fue cuando Sam Altman pidió públicamente que se detuvieran las solicitudes de generación de imágenes al estilo del Studio Ghibli, debido a la sobrecarga que esto generaba. Además, la decisión de abandonar modelos como o3 sugiere un viraje estratégico hacia una mayor estabilidad operativa, en detrimento de la experimentación más agresiva.
A medida que OpenAI se aproxima a su ambiciosa meta de alcanzar mil millones de usuarios, enfrenta el reto de escalar sin erosionar la confianza del público ni comprometer la calidad del servicio. En un entorno competitivo donde actores como DeepSeek y xAI ganan terreno, la capacidad de innovar con responsabilidad se vuelve esencial.
Este crecimiento no solo señala el éxito de una plataforma, sino que marca el comienzo de una nueva era: una en la que la IA deja de ser una promesa para convertirse en una presencia omnipresente en nuestras vidas. El verdadero desafío será definir cómo —y para quién— se construye ese futuro digital.
Tomado de CDN