El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) cuestionó este martes las declaraciones del presidente Luis Abinader sobre el manejo de la deuda pública durante su administración, argumentando que sus afirmaciones "carecen de sustento" en los informes oficiales de la Dirección General de Crédito Público (DGCP) y el Banco Central.
Mediante un comunicado, la organizaciĂłn polĂtica respondiĂł a la aseveraciĂłn presidencial de que el 80% del endeudamiento contratado por su gobierno se ha destinado a pagar deudas de administraciones anteriores. El PLD sostuvo que "el dato citado por el presidente no figura en ningĂşn documento pĂşblico" de las instituciones responsables de las estadĂsticas financieras.
Desglose del uso de la deuda
Según el partido, los informes de la DGCP sobre el Sector Público No Financiero (SPNF) entre 2021 y 2024 muestran que el uso de los fondos obtenidos mediante endeudamiento ha tenido una composición "prácticamente equitativa" entre el financiamiento del déficit fiscal y el pago de deuda previa.
El PLD explicó que una parte significativa de los nuevos créditos se ha utilizado para cubrir déficits fiscales, es decir, para gasto corriente y apoyo presupuestario, desmintiendo la narrativa de que su uso ha sido mayoritariamente para amortizar deudas heredadas.
Defensa de la práctica de refinanciamiento
La nota tambiĂ©n defendiĂł la práctica de contratar nueva deuda para atender vencimientos existentes —conocida como roll over—, describiĂ©ndola como "una práctica normal y responsable" en la gestiĂłn de deuda pĂşblica a nivel internacional, utilizada incluso por paĂses de la OCDE.
"Atribuir este mecanismo a una 'herencia' del pasado carece de fundamento técnico y distorsiona una práctica universal de gestión prudente de la deuda pública", argumentó la organización.
ConclusiĂłn y llamado al rigor
Como contrapunto, el PLD recordó que durante sus administraciones también asumió la deuda dejada por el gobierno del entonces PRD, actualmente PRM, en el complejo contexto de la crisis bancaria de 2003.
El partido concluyĂł instando a que la rendiciĂłn de cuentas sobre la deuda se realice "con rigor y responsabilidad", reconociendo que cada gobierno hereda compromisos, pero tambiĂ©n tiene la obligaciĂłn de gestionarlos con transparencia y eficiencia para mantener la confianza de la ciudadanĂa y los mercados en la estabilidad del paĂs.


